As Travesas Agropecuaria logra vacas más fuertes en el posparto de la mano de Ecuphar

José Vilariño, farm manager de la granja, y Guillermo Lorenzo, veterinario, nos relatan su experiencia con la suplementación estratégica de minerales inyectables en el periparto de la mano de Ecuphar. En esta ganadería de leche de alta producción, en la que ordeñan alrededor de 400 vacas, decidieron evaluar sus efectos mediante un estudio propio con 231 cabezas, apoyándose principalmente en los datos de su programa de gestión. Más en Vaca Pinta 61.
José Vilariño
José Vilariño, farm manager de As Travesas Agropecuaria
“Las vacas comienzan la fase de lactación más sanas y presentan menos sobresaltos en el posparto”

¿Cómo veíais la granja antes de empezar a trabajar con Ecuphar?

Como en cualquier ganadería, presentábamos casos de retenciones, metritis y mamitis. Sabíamos que ahí había margen de mejora y queríamos abordarlo desde la prevención, no solo mediante el tratamiento.

¿Por qué decidisteis incorporar la suplementación estratégica con minerales inyectables y, sobre todo, generar vuestros propios datos?

Nosotros ya llevábamos tiempo trabajando con datos, precisamente porque no queríamos tomar decisiones por intuición, sino teniendo en cuenta nuestro propio ganado y nuestro manejo.

Así descubrimos que podíamos mejorar mediante el uso de oligoelementos y aprovechamos el programa de gestión y la información del control lechero para realizar una comparación rigurosa.

¿Qué notáis ahora en el día a día?

Detectamos una mejora muy notable, que también se refleja en los datos: por ejemplo, disminuyeron los casos clínicos de mamitis y el recuento de células somáticas. Cuando tienes vacas recién paridas, lo que buscas es que estén como si no hubiesen pasado por el parto. Nuestro objetivo era que los ejemplares comenzasen la fase de lactación más sanos y presentasen menos sobresaltos en el posparto, y lo conseguimos. Para nosotros, eso significa menos trabajo, menos tratamientos y reses más productivas.

¿Seguís usando los oligoelementos inyectables? ¿Los recomendarías?

Sí, los mantenemos como parte del manejo. Tratamos tanto a las vacas como a las novillas. Con los terneros recién nacidos no hicimos un estudio, pero es una inversión tan pequeña que, para nosotros, no hacía falta demostrarlo: lo aplicamos igualmente.

Lo recomendaría porque, si tus ejemplares están más fuertes en el posparto, tendrás menos problemas, estarán más sanos y serán mucho más rentables, lo que se traduce también en una mayor producción.

Guillermo Lorenzo
Guillermo Lorenzo, veterinario en As Travesas Agropecuaria
“La lactación no empieza cuando pare la vaca, sino cuando secamos a los animales. Hay que tenerlos preparados para el parto”

¿Cuál es tu papel en la granja?

Llevo trabajando aquí desde 2005. Empecé gestionando la reproducción y, más adelante, la nutrición, la gestión económica, la sanidad, el libro de tratamientos… A día de hoy acompaño tanto al encargado como al propietario en la toma de decisiones, siempre basándonos en los datos que tenemos registrados en el programa de gestión.

¿Por qué os fijasteis en los oligoelementos? ¿Qué queríais mejorar?

Sabemos por múltiples publicaciones científicas que los oligoelementos —zinc, cobre, manganeso y selenio— son esenciales para el funcionamiento del sistema inmunitario, la reproducción y la salud de la ubre. En los momentos de máxima exigencia, como el secado y el posparto, la demanda de estos oligoelementos se dispara y no siempre se cubre únicamente con la dieta: existe variabilidad en lo que consume cada animal y también antagonismos que reducen su absorción, ya que unos minerales pueden interferir con otros.

Queríamos asegurar un buen estado en esas fases críticas para reducir las patologías del periparto y decidimos hacer una prueba con oligoelementos inyectables. Es importante tener en cuenta que, aunque la dieta de secado esté bien formulada en oligoelementos, la inyección estratégica sigue aportando, porque ayuda a cubrir la variabilidad de consumo entre animales y los antagonismos que limitan la absorción por vía oral.

¿Cómo planteasteis la prueba?

Creamos dos grupos muy parejos, uno de control y otro de tratamiento, a partir del listado de previsión de partos que teníamos para un periodo de varios meses.

Distribuimos a los animales teniendo en cuenta el número de parto, los días en leche y la media de los recuentos de células somáticas de los últimos tres controles. En el caso de las novillas, nos basamos en la fecha prevista de parto y, para los ejemplares de segundo parto en adelante, también en la producción de la última lactación a 305 días.

El tratamiento se aplicó en el secado y 30 días antes del parto, coincidiendo con el traslado al lote de preparto. En total, se realizó el seguimiento de 231 cabezas, entre primerizas y multíparas.

¿Por qué elegisteis esos momentos: el secado y el preparto?

Son fases de gran exigencia para el sistema inmunitario, con un mayor consumo de oligoelementos, más estrés y una disminución de las defensas. Garantizar unos buenos niveles justo antes del parto significa preparar el sistema inmunitario para uno de los momentos más delicados. Algunos estudios sugieren, además, que son los periodos más rentables para utilizar oligoelementos en vacuno lechero.

Asimismo, es una rutina fácil de aplicar: una inyección en el secado y otra en el preparto, aprovechando el manejo semanal de la granja, sin complicar el trabajo diario.

La suplementación estratégica con oligoelementos permitió reducir la incidencia de retención de placenta y mamitis clínicas en las recién paridas

¿Qué encontrasteis?

En el grupo suplementado observamos menos patologías relacionadas con el sistema inmunitario. La retención de placenta bajó de cerca del 8 % al 3,4 %, mientras que la mamitis clínica durante el primer mes de lactación descendió de aproximadamente el 7,1 % al 4,2 %. Las primerizas suplementadas produjeron unos 2,6 kg más de leche respecto al grupo control.

¿Qué le dirías a un ganadero que se plantea apostar por oligoelementos inyectables?

A cualquier persona que considere invertir en salud, sobre todo durante estos periodos de máximo estrés para las reses, tanto en el secado como alrededor del parto, le diría que es una inversión que la vaca va a devolver.

Además, remarcaría que la lactación no empieza cuando pare el ejemplar, sino cuando secamos a los animales. Hay que tenerlos preparados para el parto.