LEDO CONDE (RODEIRO, PONTEVEDRA)

Tres robots GEA para superar los 50 kilos de leche diarios por vaca y controlar el rebaño a distancia

La ganadería Ledo Conde SLU, situada en el municipio pontevedrés de Rodeiro, es el resultado de una evolución constante marcada por la profesionalización, el crecimiento y la apuesta por la automatización de la mano de GEA. Daniel Ledo Conde se incorporó a la explotación familiar en 2010, cuando ordeñaban alrededor de 35 vacas, y desde entonces ha ido transformando la granja hasta alcanzar las 220 cabezas actuales, de las que entre 140 y 150 se encuentran en producción. Más en Vaca Pinta 61.

Además de dirigir la ganadería, compagina esta actividad con la importación de ganado, un trabajo que le obliga a desplazarse con frecuencia. Esta circunstancia hizo especialmente necesaria la robotización y la instalación de herramientas de monitorización que le facilitaran consultar los datos del rebaño y controlar el funcionamiento de la explotación desde cualquier lugar.

Uno de los momentos decisivos llegó en 2018, con la construcción de una nueva nave y la instalación del primer robot de ordeño GEA R9500. El segundo entró en funcionamiento en 2019 y, en mayo de 2025, se incorporó una tercera cabina, que permitió ampliar el rebaño en ordeño y dar un nuevo impulso a sus resultados.

La confianza en el distribuidor, el acceso a la ubre mediante el foso, la posibilidad de realizar colocaciones manuales y el ordeño individualizado por cuartos fueron determinantes para elegir GEA y, actualmente, la ganadería ha conseguido llegar a una media de 3,4 ordeños por animal y día y a una producción media de 50,6 kilos de leche diarios por vaca.

LEDO CONDE

Localización: Rodeiro (Pontevedra)

Número total de animales: 220

Vacas en ordeño: 140-150

Número de robots: 3

Media actual de ordeños: 3,4

Producción media: 50,6 kg/vaca/día

Porcentaje de grasa: 3,68 %

Porcentaje de proteína: 3,45 %

RCS: 155.000 céls./ml


“Buscábamos un robot con foso, colocación manual y separación de la leche por cuartos”

¿Cómo ha evolucionado la explotación desde su incorporación?

La granja empezó, como muchas explotaciones gallegas, con vacas de carne y posteriormente se orientó hacia la producción de leche. Me incorporé en 2010, con 18 años, cuando ordeñábamos alrededor de 35 animales. Trabajé junto a mi madre hasta 2024, año en el que asumí la titularidad.

Fuimos creciendo de forma progresiva y en 2018 realizamos el cambio más importante: construimos una nueva nave para las vacas secas y las vacas en producción e instalamos el primer robot. Durante un tiempo seguimos utilizando también una sala de ordeño 2x4 en espina de pescado. En febrero de 2019 incorporamos el segundo robot y pasamos a ordeñar unas 90 vacas. En mayo de 2025 instalamos el tercero y alcanzamos los cerca de 150 animales en producción actuales.

¿Por qué eligió los robots de ordeño GEA R9500?

Confiábamos en el distribuidor porque siempre habíamos trabajado con la marca y considerábamos que el robot de GEA se adaptaba bien a nuestras necesidades.

Buscábamos especialmente una máquina con foso, porque muchos de los trabajos relacionados con la ubre se pueden realizar dentro del robot. Es muy cómodo para revisar una mamitis, atender una herida o facilitar el trabajo del veterinario de calidad de leche.

También valoramos la posibilidad de realizar colocación manual. Siempre puede aparecer algún animal con un problema puntual o con una ubre que no sea perfecta para el robot, y esta opción permite seguir ordeñándolo sin tener que descartarlo. Otro aspecto importante fue la separación de la leche por cuartos.

¿Qué factores le permiten alcanzar medias de producción tan altas?

Para mí, el factor más importante es el humano. Si las personas que trabajan a diario en la granja no realizan bien sus tareas, es muy difícil conseguir buenos resultados. Evidentemente, los animales tienen que disponer de unas buenas condiciones y de un manejo adecuado, pero lo más importante, con diferencia, es el equipo humano.

En la actualidad, tenemos cuatro trabajadores organizados en turnos continuos. Este sistema, unido a la robotización, nos permite distribuir mejor las tareas y evitar los grandes picos de necesidad de personal que se producen en una sala de ordeño.


 “El robot hace que el trabajo diario sea mucho más llevadero y flexible”

¿Ha influido el aumento de la frecuencia de ordeño en la producción?

En la sala ordeñábamos dos veces al día. Poder aumentar el número de ordeños es especialmente importante en las novillas, porque no tienen tanta capacidad para almacenar leche como las vacas adultas. También resulta decisivo en los animales adultos de alta producción, en los que un cuarto o incluso un quinto ordeño puede ayudar a alcanzar producciones elevadas.

Ahora tenemos una media de 3,4 ordeños y la producción oscila durante el año entre los 47 y los 52 kilos por vaca.

¿Qué ventajas le aporta el sistema robotizado?

Los robots, unidos a los collares CowScout, nos proporcionan mucha información y facilitan la gestión diaria. Como también me dedico a la importación de ganado, valoro sobre todo poder consultar desde cualquier lugar lo que está sucediendo en la granja.

El robot hace que el trabajo sea más llevadero y flexible. Podemos atender o revisar una vaca a cualquier hora sin estar condicionados por los horarios rígidos de la sala. Además, aunque seguimos teniendo que venir todos los días y estar pendientes de ellos, el trabajo físico es muy diferente. Podemos acercar una vaca al robot y este realiza el ordeño por sí solo.

Además, los robots realizan el ordeño todos los días de igual forma, sean laborables, fines de semana o festivos.

Robotizar el ordeño fue una muy buena decisión.

víctor viana
Víctor Viana, comercial de Tegan Ibérica, distribuidores de GEA en la zona
“El éxito está en unir un buen manejo, una nutrición adecuada y unas máquinas siempre puestas a punto”

¿Cuál es el papel del distribuidor en este proyecto?

El trabajo comenzó con el asesoramiento para decidir la ubicación más adecuada de las máquinas. Normalmente, elaboramos dos o tres propuestas de distribución para estudiar con el ganadero cuál encaja mejor en sus instalaciones y en su forma de trabajar.

La implantación se hizo de manera progresiva. El primer robot se instaló en 2018, aprovechando una nave existente; el segundo se colocó en 2019 en una nave nueva, diseñada con pasillos más amplios y mayor comodidad para los animales; posteriormente se añadió la tercera máquina junto a este último.

También nos ocupamos del mantenimiento preventivo. Desde nuestra oficina técnica planificamos las intervenciones mediante FarmView, una aplicación que nos indica cuándo corresponde revisar cada máquina. Al tratarse de equipos que trabajan las 24 horas, adelantarse a las incidencias es fundamental para mejorar su fiabilidad y garantizar la producción.

¿Cuál cree que es la clave para alcanzar estas altas producciones?

Los resultados de esta granja responden a un conjunto de factores: el excelente manejo del ganadero y de sus trabajadores, el buen trabajo del nutrólogo y la puesta a punto de los robots. Es esencial que todos los profesionales trabajemos coordinados y en la misma dirección.

lorena pérez
Lorena Pérez, delegada de Posventa y Gestión del Rebaño de GEA en Galicia y Asturias
“La tercera cabina les dio el impulso final para mantener producciones de entre 48 y 52 kilos por vaca y día durante todo el año”

¿En qué consiste el acompañamiento posventa de GEA?

Mi trabajo parte de una formación continua y se desarrolla siempre en colaboración con la distribución. Les proporcionamos el apoyo que necesitan y, junto a ellos, visitamos las explotaciones para conocer las necesidades de los ganaderos, ofrecerles formación y detectar posibles puntos de mejora.

En Ledo Conde SLU existe un manejo muy bueno y una gestión rigurosa del rebaño. Sobre esa base, la instalación de la tercera cabina les dio el impulso final para consolidar unos resultados productivos muy elevados.

La nueva máquina permitió mejorar la disponibilidad de los robots y alcanzar una frecuencia media de 3,4 ordeños por vaca y día. Gracias a ello, la explotación mantiene durante todo el año producciones situadas entre los 48 y los 52 kilos de leche por vaca y día.

Estos resultados demuestran que la tecnología ofrece todo su potencial cuando está acompañada de una buena gestión, un seguimiento continuo de los datos y un equipo humano implicado en el trabajo diario.