El campus de la Universidad Alfonso X El Sabio de Chamberí, en Madrid, acogió el 18 de junio una jornada dedicada a la presentación de los proyectos de carbono desarrollados en granjas de vacuno y leche de España. Las iniciativas en los modelos de funcionamiento se enmarcan en el proyecto 'LIFE Carbon Farming', coordinado en el territorio nacional por la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac).
La herramienta 'LIFE Carbon Farming', según indicó en su discurso de apertura la gerente de Asoprovac, Matilde Moro, cuenta con diez años de trabajo de cálculo en campo para la mejora de la medición y la apertura de nuevas vías de optimización del sector. En especial, Moro agradeció la colaboración voluntaria para su desarrollo de ganaderos y empresas participantes.
Representantes de la Administración, investigación y tejido empresarial relacionado de países de toda Europa se reunieron en el evento, que fue organizado con el objetivo de abordar los retos y las oportunidades asociadas a la reducción de emisiones desde las empresas agroganaderas. La ponencia marco fue impartida por el economista Koen Deconinck, analista de políticas en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que analizó las diferencias existentes en el impacto ambiental de los productos agroalimentarios, la creciente demanda de información ambiental a lo largo de la cadena de valor y las dinámicas mundiales de flujo productivo. Entre sus conclusiones, destacó la necesidad de utilizar datos nacionales para garantizar solidez y comparabilidad de los sistemas de evaluación ambiental.
Sobre la aplicación práctica en España, Óscar del Hierro, investigador del Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (Neiker) explicó el funcionamiento de 'BOVID CO2', herramienta diseñada específicamente a partir de factores de emisión y bases de datos nacionales. El científico mencionó la inclusión de una innovadora calculadora de piensos como una de las principales aportaciones del dispositivo, posible gracias a la estrecha colaboración de las cooperativas. Del Hierro subrayó la posibilidad que habilita de avanzar hacia la optimización de la alimentación, una de las áreas más importantes y con mayor margen de mejora en este ámbito.
Créditos de carbono comercializables
El técnico de Asoprovac Roberto Jiménez, uno de los coordinadores del proyecto a nivel nacional, explicó que los proyectos de carbono aplican medidas de reducción de emisiones y secuestro de carbono para certificar los resultados obtenidos, pudiendo traducirse en créditos de carbono comercializables. Jiménez expuso la evolución de la huella de carbono a lo largo del proyecto en las granjas participantes, consecuencia de la implementación de las medidas de mitigación identificadas en los diferentes sistemas productivos. Finalizó su intervención con los datos obtenidos para los proyectos de carbono derivados de este complejo trabajo técnico de asesoramiento y seguimiento.
Una de las características que más destacaron los diferentes ponentes al respecto del proycto es su realización desde un sólido consorcio multidisciplinar. El consorcio está integrado, además de por el tejido asociativo, por entidades de referencia en el ámbito de la producción, nivel técnico, científico y empresarial del sector como son Agacal, COVAP o Global Factor.