Un final que se resignifica como inicio. Así es como se plantea este fin de curso 2025-2026 a parte de los titulados del Ciclo Superior de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal de del Centro de Promoción Rural de EFA-Fonteboa, en Coristanco (A Coruña). Esto es gracias a los Premios Fontao que, con dotaciones de hasta mil euros, promueven los proyectos finales más prometedores en relación al fomento y sostenibilidad de la raza bovina para la activación de las propuestas del alumnado.
El jurado estuvo conformado por profesorado de la institución educativa, parte del equipo del laboratorio lucense Xenética Fontao, representantes de Fundesar y profesionales externos. Estabilidad y relevo generacional en el sector primario son dos de las estelas que persiguen el centro educativo y las entidades involucradas. Debido a esto, y con el establecimiento de los premios para esta formación, esta especie de Navidad formará ya parte del calendario académico en los años venideros.
El vacuno de leche ocupa el primer lugar en el podio. Además de la estimación positiva hacia sus propuestas, con dos reconocimientos de mil euros, respectivamente, serán incentivados los proyectos defendidos por Manuel Vázquez, de Irixoa, y Adrián Jorge, de Lalín.
Los dos premiados son ejemplo de los polos opuestos que existen en el salto profesional al mercado primario. Vázquez, por su parte, se vincula a futuro proponiendo la adquisición y creación de una granja de vacuno leche que busca basar en el seguimiento de prevención y de bioseguridad, la organización de tareas a partir del ordeño robotizado y la producción de forrajes propios.
Aunque contemple igualmente la innovación, proponiendo la construcción de una nueva nave, el plan de Jorge es continuar el legado de la ganadería familiar existente. En su incorporación, como representante de la tercera generación, lo acompañará la ejecución de su sistema contextual y económicamente riguroso ya propuesto ante el tribunal y con el que persigue la mejora de la selección genética del ganado.
Una mención especial, y quinientos euros como refuerzo económico, consiguieron los proyectos investigados y presentados por Jesús Rico, de Abadín (Lugo); Brais Lorenzo, de Mazaricos (A Coruña), y Marcos López, de Paradela (Lugo). Los tres han crecido en hogares con empresas agroganaderas, directa influencia que los llevó a especializarse desde EFA Fonteboa con el propósito de llevar de vuelta planificaciones rentables y factibles.
Así ocurrió en todos los casos. El estudio de Rico se centra en aportar soluciones para reducir la huella de carbono, desde la relacionada con el proceso digestivo de la vaca a la aplicación de purines, y en la ampliación de las instalaciones con un establo totalmente automatizado y actualizado para adaptarse a los ritmos actuales del mercado.
El objetivo a corto plazo de Lorenzo es que en Casa Feles se alcancen las 120 vacas en producción de leche, partiendo de las actuales ochenta. Para la correcta transición propone la construcción de una nave equipada con dos robots de ordeño y una amamantadora automática para terneros, así como la adquisición de quince hectáreas de terreno para el cuidado en extensivo del ganado.
El proyecto de López también abarca una ampliación de la base territorial de la empresa familiar, Explotaciones Reguenga, que le permitirá disponer de sesenta hectáreas para praderas de pasto y de veinte para plantaciones enfocadas al autoconsumo y al mantenimiento de la oferta para compradores externos. En su planificación, tiene clara la orientación de la gestión: la crianza y la venta de animales de raza rubia gallega con fines reproductivos.
Una mirada multidisciplinar a la realidad del sector lácteo
Los profesionales externos que conformaron el jurado, vinculados al sector lechero desde diferentes empresas y asociaciones, sumaron diversas perspectivas hacia la producción láctea hasta llegar a la valoración final: estrategia empresarial, asesoramiento administrativo, control productivo…
Repartidos en tres tribunales de evaluación, el jurado estuvo conformado por Pablo Reboira, jefe de producto del proveedor ABS Global Spain; Xusto Mourín, técnico de Africor Coruña; Bruno Suárez, técnico de Cooperativas Lácteas Unidas (CLUN); Carmen Rey, responsable de Compras del Grupo Lactalis; Juan Carlos Lauroba, técnico de la Oficina Agraria Comercial (OAC) de Baio; Javier Recarey, técnico de la OAC de Carballo, y, ligado a una empresa activa durante más de cincuenta años en el territorio, Juan Manuel Fiz, asesor del Grupo Lence.
Según lo comunicado por las entidades organizadoras, en la estimación de los proyectos se tuvieron en cuenta, entre otros factores, el grado de viabilidad objetiva de los proyectos, el valor añadido del relevo generacional inherente a ciertos casos y su defensa con una presentación final, que tuvo lugar el pasado 20 de mayo.
Con estos premios, las entidades organizadoras demuestran una vez más su implicación en el refuerzo del vínculo entre nuevas generaciones y sector agroalimentario. Desde su rol activo en una industria fluctuante y siendo testigos del abandono paulatino de las zonas rurales gallegas, estos jóvenes pueden hoy visualizar la materialización de sus iniciativas gracias al acompañamiento de perspectivas realistas que los profesionaliza, los acompaña y los incentiva a abandonar, o no, el nido con esperanzas en el campo y con convicción.