Más de 700 personas, entre ganaderos, veterinarios, técnicos y demás profesionales del sector, se dieron cita los días 16 y 17 de noviembre en el auditorio de Veterinaria de Lugo para asistir a la convocatoria organizada por Seragro, la cual recogemos en Vaca Pinta 42.
Las XX Jornadas Técnicas de Vacuno de Leche de Seragro se celebraron, como viene siendo habitual, en el auditorio de la Facultad de Veterinaria de Lugo el jueves 16 y viernes 17 de noviembre.
El rendimiento y la calidad de la cosecha, las peculiaridades de la microbiota mamaria de la vaca, la economía y la digitalización de las ganaderías, las novedades respecto al uso de abonos y fitosanitarios que traerá consigo el cuaderno de campo digital, experiencias en granja respecto a sistemas de monitorización y sobre gestión de personal y una serie de consejos prácticos para el manejo del rebaño fueron algunos de los aspectos tratados en esta edición.
JUEVES 16: RENDIMIENTO DE LOS CULTIVOS, MONITORIZACIÓN Y FISCALIDAD
La jornada comenzó a primera hora de la mañana con el acto de inauguración, en el que tomaron la palabra el presidente de Seragro, Víctor Manrique; el concelleiro y diputado de Formación, Educación y Economía del Conocimiento Miguel Fernández, y el decano de la Facultad de Veterinaria de Lugo, Gonzalo Fernández.
El primer orador de la jornada fue el catedrático del Departamento de Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid Juan Miguel Rodríguez, que centró su exposición en la microbiota mamaria de la vaca. Rodríguez abordó la importancia de la lactación como uno de los principales factores que explican el éxito evolutivo de los mamíferos y, partiendo de esa premisa, definió qué es la microbiota de la leche, no solo la de la vaca, sino también la del resto de los mamíferos. Analizó, así mismo, su composición, qué factores le afectan y cuál es su origen; presentó la relación entre la microbiota digestiva y la mamaria y, finalmente, ofreció una reflexión sobre estrategias alternativas a los antibióticos para el tratamiento o prevención de la mamitis, pues “la salud de la ubre es esencial para la producción de leche de alta calidad”.
“La sala de espera desespera” fue el título de la siguiente charla, expuesta por Víctor Manuel López, veterinario de Seragro. A partir del viaje que realizaron en mayo técnicos de Seragro a Wisconsin (EE. UU.), este orador reflexionó sobre el margen de mejora en la producción de las granjas en lo que se refiere a la sala de espera, que, según explicó, no se debe tomar en sentido literal, sino que hay que integrarla como un “lugar de transición, de paso, dentro de un todo que es el establo, y en el cual es deseable que la vaca permanezca en pie, esperando, el menor tiempo posible”, para alcanzar menos factores de estrés, más tiempo de descanso y, por tanto, más producción.
Preguntándose si es posible aumentar el rendimiento del maíz comenzó, tras la pausa para el café, la ponencia del ingeniero agrícola David Vilacoba. La respuesta fue que, desde el punto de vista técnico, el cultivo en Galicia sí que puede mejorar. Para ilustrarlo, puso el foco en los factores que afectan al cultivo y en los posibles cambios que debemos tener en consideración, y apuntó la relevancia de dedicar un momento a recapacitar sobre qué cosas tenemos el control y sobre cuáles no, para después poder desarrollar cada uno de los aspectos que ayudarán a mejorar la cosecha.
Justo a continuación, fue el turno de la ingeniera agrónoma de Seragro Ana Rama que, por su parte, enunció las opciones para mejorar la calidad del ensilado de hierba, para lo que trató tres aspectos principales: la calidad nutricional que debe tener un buen silo, su conservación y su calidad higiénica. Además, ofreció algunas recomendaciones en cuanto a la siembra, a la elección de variedades y al momento ideal para el ensilado. Un buen silo, concluyó, “es aquel que comen bien los animales, ellos son nuestro mejor laboratorio”.
La mañana finalizó con la también ingeniera agrónoma Diana Freijeiro, que recogió en su exposición algunas de las claves de la nueva normativa más restrictiva respecto al uso de plaguicidas y fertilizantes, que busca reducir antes de 2030 el uso de productos químicos en un 50 %. Analizó, entre otros aspectos, cómo funcionan los indicadores de uso individualizado para cada granja a través del Sistema de Información de Explotaciones Agrícolas, Ganaderas y de la Producción Agraria (SIEX), la obligatoriedad del cuaderno digital, cuáles son las nuevas responsabilidades del titular de la explotación o cómo se puede preparar el ganadero para afrontar estos nuevos cambios, sobre los que recomendó “enfocarse en la oportunidad que ofrecen”.
La economista Mónica Martínez fue la encargada de abrir la sesión vespertina con una intervención sobre cómo las decisiones sociales y fiscales afectan a las ganaderías. Específicamente, centró su ponencia en la importancia de la forma jurídica que deben tener los negocios agroganaderos como una de las bases fundamentales para el éxito empresarial, para lo cual considera como factores principales la responsabilidad personal, el tipo de formas sociales y los efectos tributarios, sobre los que cree que la elección correcta puede marcar “una gran diferencia en la cantidad de impuestos a pagar y de deberes formales a satisfacer”.
Para poner fin a las charlas del primer día, Pablo Suárez, de la Sociedad Cooperativa Gallega Grille; Marcos Alvite, de Granxa Pazos, y Jesús Pablo Blanco, de Granxa Xustás, presentaron su día a día en granja empleando sistemas de monitorización para lograr una mayor eficiencia y rentabilidad.
En el caso de Grille S. Coop. Gallega (Mazaricos, A Coruña), Suárez relató la historia de su negocio, que forma parte, junto con otros siete socios, de tres cooperativas (CUMA Xallas y Barcala, Ganxabar y Forxabar). Describió las diferentes transformaciones por las que pasó la cooperativa hasta llegar a la actualidad (la más reciente fue en 2019, momento en el que construyeron una nave con capacidad para casi 400 vacas) y, a continuación, ofreció una panorámica general en números y del día a día a través del análisis con datos. Cuentan con un total de 1.100 cabezas de ganado vacuno, de las cuales 550 son vacas en lactación, 80 en periodo seco y el resto, terneras.
Entre otros aspectos, Suárez destacó que su objetivo es continuar creciendo mediante la aplicación del sistema que hoy funciona en su empresa: el análisis de los datos.
Marcos Alvite es uno de los socios de la Granxa Pazos (Mazaricos, A Coruña), ganadería de nueva creación (2016) y cuya actividad fue creciendo hasta llegar a las 275 vacas en ordeño que tienen en la actualidad. Alvite explicó cómo realizan la gestión de la granja a través de la monitorización de animales, lo que les permite analizar parámetros como la producción, la rumia y la actividad de manera individual, así como en algunas máquinas agrícolas, e hizo balance de las mejoras obtenidas, la cuales esperan incrementar de cara a un futuro que pasa por “la homogenización y mejora genética del rebaño en cuanto a producción, calidades y parámetros de salud”.
La Granxa Xustás (Cospeito, Lugo) surgió en el año 1999 con la unión de tres ganaderías, si bien en la actualidad vuelve a ser propiedad de una sola familia. Están ordeñando entre 160 y 170 vacas, tienen 30 secas y entre 90 y 100 terneras distribuidas en dos centros de recría. Blanco Rozas describió el día a día de su granja con datos y señaló que, entre los motivos por los cuales se decidieron por la instalación de un robot de ordeño, resaltó “la necesidad de buscar la eficiencia a través de la gestión del rebaño basándose en datos, tanto en lo que se refiere a la importancia del plan de rebaño y de sus forrajes, como al tiempo de los trabajadores”.
La jornada del jueves terminó, como viene siendo habitual, con el encuentro ganadero celebrado a media tarde.
VIERNES 17: DISEÑO DE INSTALACIONES, USO DE DATOS Y GESTIÓN DEL PERSONAL
El ingeniero agrónomo Alberto Jurado inició el segundo día de sesiones con una conferencia titulada “¿Por qué mi vecino produce más que yo?”. Jurado puso el foco en la importancia del diseño de las instalaciones y en cómo manejarlas para alcanzar la máxima comodidad y rentabilidad de los animales. Para él, la base fundamental es que todos los establos deben estar personalizados para cada ganadero y construidos atendiendo a dos pilares fundamentales: el cow comfort y el time budget. Así mismo, remarcó los puntos de influencia que hay que tener en cuenta a la hora de diseñar una instalación: el sistema de ordeño y el tiempo que pasa comiendo y acostada la vaca. Como conclusión, apuntó como claves el proporcionarles a los animales el tiempo que “necesitan para ser vacas” y plantearse de manera única cada ganadería “porque las necesidades y la forma de trabajo de unas y otras son completamente diferentes”.
A continuación, Marc Pineda, veterinario especialista en salud podal, habló sobre el manejo y la mejora de instalaciones ahondando en la salud podal. Comenzó aclarando que una cojera no es una enfermedad, sino “una desviación de los pasos como resultado del dolor o el malestar producido por lesiones en las pezuñas o en las extremidades”. Estructuró su conferencia en dos bloques temáticos: la importancia del adecuado manejo de los animales a la hora de llevarlos a los potros de recorte y la optimización del diseño de las instalaciones. Asimismo, describió tres estrategias de recorte funcional: recorte funcional basado en el estado productivo, recorte funcional dos veces en el año y recorte funcional mediante visitas programadas. Por otra parte, enunció diferentes estrategias y pequeñas modificaciones en las instalaciones para mejorar la salud podal, como son los baños de pezuñas en el pediluvio, el tipo de rayado de los suelos y el diseño de cornadizas y comederos. Por último, hizo hincapié en prestar atención al diseño de los corrales de recría, esto es, pensar en la salud podal de las vacas desde su nacimiento.
Tras un receso, Aurora Villarroel, doctora veterinaria, subió a la palestra para ofrecer una exposición orientada hacia la utilización práctica de los datos que aportan las tecnologías en la granja. Villarroel reflexionó sobre las dudas y frustraciones que estos aún suscitan entre los trabajadores del sector e incidió en el valor de comprender cómo funcionan realmente los sistemas tecnológicos y en la importancia de que haya continuidad en los datos que arrojan, los cuales, destacó, “luego tendremos que interpretar”. Así mismo, resaltó como aspectos fundamentales los parámetros de comportamiento y producción de nuestro rebaño, en los que hay que prestar atención “al patrón diurno o estacional, específicos para cada vaca, cada corral y cada granja”, afirmó. En sus conclusiones, Villarroel remarcó la necesidad de tener en cuenta que los sistemas tecnológicos “no son de diagnóstico, sino de alarma [...] y la interpretación de qué ha cambiado y lo que eso significa sigue siendo parte del arte de ser ganaderos y consultores”.
Ya por la tarde, tomaron la palabra los ganaderos Joan Viñolas (Granja Mas Bes) y Ángel Fernando San Juan (Finca Prados Hondos), quienes se encargaron de poner el punto final a las intervenciones de esta edición presentando su experiencia con la gestión de personal.
Viñolas relató la historia de su granja, en la que en la actualidad ordeñan unas 650 vacas y tienen unos 100 animales más entre secas y novillas a punto de parir. Tras la descripción de su explotación, realizó un detallado recorrido por la mano de obra que fue pasando por su negocio hasta llegar a la plantilla actual, conformada por 15 personas.
Tras confesar que la “gestión del personal es la parte más difícil” de su trabajo, destacó como mejoras conseguidas el hecho de que la mitad del personal haga horario continuo. Por otra parte, como principales problemáticas a resolver citó las bajas por enfermedad o accidente y la organización de las vacaciones del personal. Finalmente, destacó que, para él, lo esencial es “crear un clima de buena convivencia y amistad entre todos”.
Por su parte, San Juan expuso una descripción de cómo es la organización de una “granja lechera 4.0”, en la cual tienen actualmente 1.015 animales, con 500 vacas en ordeño (el 46 %, primíparas), y enumeró una serie de premisas que considera claves para llevar a cabo una buena gestión de personal, como son plantearse si trabajaría él en el puesto de trabajo que está ofertando, hacer equipo, tener una completa planificación y protocolización de todos los trabajos y promover la formación continua para cada puesto. Este ganadero concluyó destacando que “un buen equipo de trabajadores nos asegurará un buen futuro”.
Como ya es costumbre, las jornadas quedaron clausuradas con el tradicional brindis de la leche, en el que este año ejerció como maestro de ceremonias el actor y humorista Federico Pérez.