Agromuralla denuncia la poca preocupación del Concello de Lugo por el mantenimiento de la actividad agroganadera del municipio

Agromuralla denuncia la poca preocupación del Concello de Lugo por el mantenimiento de la actividad agroganadera del municipio

La asociación de ganaderos y ganaderas Agromuralla acusa al Ayuntamiento de Lugo de no preocuparse por el mantenimiento de la actividad agroganadera en el municipio después de se le haya denegado a una veintena de ganaderos que tienen sus explotaciones en el término municipal el derecho a una bonificación del 50 % en el pago de las licencias e impuestos de obras de mejora de sus establos.

Exponen que la devolución de estas cantidades, cobradas indebidamente por el Concello en los años 2017, 2018 y 2019, están llegando denegadas a pesar de que "justo antes de las últimas elecciones municipales los concelleiros responsables de Medio Rural y de Economía y Hacienda, ambos del PSOE, se reunieron hasta en dos ocasiones con los afectados y, tras reconocer el error en la redacción de las ordenanzas reguladoras y en la aplicación de las bonificaciones, se comprometieron a resolver el problema, algo que ahora no cumplen".

“A un ganadero de nueva incorporación a la actividad le pedían que demostrase que estaba dado de alta en la actividad desde hacía dos años, algo evidentemente imposible"

Los importes varían desde los 2.000 hasta los 7.000 euros y ponen en riesgo a viabilidad de las granjas, tal y como denuncia la asociación, motivo por el que exigen a la alcaldesa "que tome cartas en el asunto si no quiere ser cómplice del engaño".

UNA NORMA MAL REDACTADA

El Ayuntamiento de Lugo promovió en el año 2016 una rebaja del 50 % en las licencias de obra para construcción o ampliación de explotaciones en las 54 parroquias rurales del término municipal para favorecer el desarrollo del sector agroganadero en el municipio. Sin embargo, Agromuralla critica que, a la hora de la verdad, los ganaderos no se podían acoger a las bonificaciones por cómo estaba redactada la norma: “A un ganadero de nueva incorporación a la actividad le pedían que demostrase que estaba dado de alta en la actividad desde hacía dos años, algo evidentemente imposible, al igual que se pedía que el que hacía la obra fuese el dueño del terreno, lo que dejaba fuera a los jóvenes que querían mejorar las explotaciones de sus padres", explican.

Esta redacción incongruente de la norma, corregida a partir de 2020, provocó que durante los tres años anteriores la mayoría de los ganaderos que hicieron obras de mejora en sus establos o instalaciones anexas no pudiesen hacer efectivo su derecho a la bonificación.

En 2019, en las reuniones mantenidas con los concelleiros, se aseguró la devolución de este dinero cobrado indebidamente a los ganaderos, “algo que no se está cumpliendo”, incide la asociación, ya que los afectados están recibiendo ahora resoluciones en las que se les deniega la solicitud de devolución del importe.

Por todo esto, Agromuralla lamenta el "desconocimiento de la realidad rural gallega, falta de interés por el sector agroganadero y falta de voluntad por resolver un problema” que están demostrando las autoridades locales en esta problemática.