La revista Time ha publicado recientemente un artículo en el que indagan sobre las vacas como recicladoras esenciales de comida. Actualmente, el desperdicio continuo de los alimentos en el primer mundo es un hecho que cada vez parece ir a más. Las vacas lecheras luchan continuamente contra ello gracias a su capacidad de convertir el forraje en leche de calidad y en productos lácteos nutritivos.
En el 2022 se realizó una investigación sobre cómo los subproductos que no son apropiados para el consumo humano constituyen un tercio de la dieta de las vacas de leche. De hecho, cada año se utilizan entre 32 y 41 millones de toneladas métricas de dichos subproductos para la dieta de estos animales. Esto genera, a su vez, un impacto ambiental en positivo, que resulta ser mucho más beneficioso que simplemente deshacerse de los residuos.