La Central Agropecuaria de Galicia Abanca, la única subasta informatizada de España, cerró el 2022 con una asistencia de 50.565 reses y una facturación de 32.430.068 €, unos datos que superan tanto a los de 2021 como los previos a la pandemia y que han sido posibles a pesar de la cancelación de las subastas de los días 15, 22 y 29 de marzo debido al paro que realizó el sector del transporte.
Así, las cifras se sitúan en cuanto a asistencia total a sus subastas en un 12 % más que el año pasado, cuando habían concurrido 45.163 reses en sus tres categorías: vacuno mayor, becerros de recría y becerros carniceros. En cuanto a la facturación, ha sido un 52,71 % más que en 2021, cuando se habían conseguido 21.235.772 €.
En lo que se refiere al vacuno mayor, se han registrado un total de 15.585 ejemplares, un 33,78 % más que en 2021. Su facturación ha sido un 75,37 % mayor que en el período anterior, al pasar de los 12.331.849 € a los 21.626.770 €.
Este aumento tanto en la asistencia como en la facturación se debe a tres factores: el trabajo que viene realizando la Central con la ayuda de los servicios veterinarios para que los animales de calidades inferiores no pasen por el mercado y vayan directamente al matadero, que este incremento de la calidad ha seguido atrayendo a nuevos compradores y que sigue existiendo una gran demanda en restauración y hostelería de carnes maduradas por parte de los consumidores finales.
En cuanto a sus transacciones, se han situado en 4.438.534 €, un 23,94 % más que los 3.581.112 € facturados en el año anterior.
Su cotización media ha sido un 15,81 % mayor. Por categorías, los frisones han registrado un precio medio de 614 €/unidad (un 18,9 % más que en 2021); los rubios se han situado en 1.001 €/unidad (un 14,66 % más que en 2021) y los cruces han conseguido los 904 €/unidad (un 14,54 % más que en 2021).