Uno de los ponentes de las XX Jornadas Técnicas de Vacuno de Leche de Seragro fue el veterinario especialista en salud podal Marc Pineda, de PicoVets. En la conversación que mantuvimos con él durante el encuentro, abordamos los aspectos a los que hizo mención en su exposición, centrada en el manejo y mejora de instalaciones enfocados en la salud podal. Ver en Vaca Pinta 44.
¿Qué factores suelen ser los que provocan la aparición de cojeras en un rebaño?
La cojera es una enfermedad multifactorial, es decir, hay muchos factores que favorecen la aparición de las cojeras, ya sean ambientales, de manejo de las instalaciones, etc. La alimentación también es un factor de riesgo, al igual que la falta de prevención, tanto en el recorte funcional como en otras medidas para intentar disminuir la prevalencia de lesiones de origen infeccioso.
Entonces, ¿cómo se puede prevenir el desarrollo de las cojeras en nuestros animales? ¿Qué aspectos deben tener en cuenta los trabajadores de las ganaderías para el manejo de los ejemplares?
La mejor forma de prevenir la aparición de cojeras es proporcionar a los animales bienestar y unas instalaciones cómodas. También es importante que no haya sobrepoblación y que las vacas puedan estar todo el tiempo que sea posible acostadas, cómodas y, en definitiva, evitarles tener que realizar movimientos bruscos: que no hagan carreras y que disminuya el riesgo de que tropiecen y se caigan.
A mayores, se debe llevar un buen control nutricional, que actualmente ya se lleva a cabo en casi todas las ganaderías.
Finalmente, hacer prevención, ya sea mediante el podólogo al recortar y restablecer los aplomos para que tengan unas pezuñas óptimas, o prestando atención a la higiene y realizando baños de pezuñas para evitar la aparición de lesiones de origen infeccioso.
¿Qué pasos se deben seguir para la entrada de los animales en el potro de recorte? ¿Recomiendas la selección de algún método en específico?
Lo ideal es seleccionar las vacas que van a entrar al potro y, a continuación, dividirlas. Habría que tener por lo menos dos lotes, uno pequeño, donde haya cinco o seis vacas, que son las que van a entrar directamente al potro, y luego otro un poco más grande, donde están los animales esperando; de ese lote irán entrando poco a poco.
En cuanto a la selección de los ejemplares que vayan a entrar, siempre se deberían priorizar las vacas que están muy cojas para que no estén tanto tiempo esperando; están más débiles que sus compañeras, con lo cual las vacas sanas, a las que a lo mejor solo se les hará un recorte funcional, pueden aprovecharse de ellas y generar accidentes. Por lo tanto, es importante hacer una selección en base a las cojeras: en primer lugar, las vacas muy cojas; luego, las medianamente cojas; después, las que están un poco cojas y, para finalizar, las que tan solo necesitan un recorte funcional.
Lo que es más efectivo para que entren mejor, estén más tranquilas y sea lo menos peligroso posible, tanto para ellas como para los podólogos, es ayudarte de mangas de manejo con un diseño especial, con una pequeña curva para favorecer que entren sin tener tú que andar apretándolas o empujándolas de alguna manera.
¿En qué consiste el recorte funcional y cuáles son sus objetivos?
El objetivo principal del recorte funcional es restablecer la estructura ideal de la pezuña, es decir, restablecer los aplomos, que las dos pezuñas dentro de la misma extremidad tengan el mismo tamaño, que no haya un talón más alto que el otro, que tengan la longitud de pezuña adecuada, que la suela tenga la uniformidad que debe tener y abrir los huecos axiales para disminuir la presión que ejerce la tercera falange sobre el corion del casco.
Principalmente, se basa en tres pasos, que son recortar la punta, igualar los aplomos, es decir, hacer que las dos pezuñas sean iguales en longitud y que tengan la misma altura, tanto del talón a la punta como entre las dos pezuñas ipsilaterales y, para terminar, abrir el hueco axial para liberar la presión que ejerce la tercera falange.
¿Cada cuánto tiempo o en qué momento se deben examinar las pezuñas?
Hay diferentes estrategias de revisión y cada una tiene sus ventajas e inconvenientes. Una de ellas consiste en recortar a todas las vacas en el secado y después del pico de lactación, más o menos alrededor de los 100-120 días. En el secado, que para mí es importante, es para restablecer los aplomos de los animales, afrontar todo el periodo transitorio que es el secado y el primer mes de lactación, para que estén con las máximas garantías desde el punto de vista de la salud podal y también para tratar lesiones primarias o iniciales. En la mitad de lactación, es para volver a restablecer los aplomos si es necesario, para que puedan acabar la lactación con las máximas garantías y, lo mismo, si hay lesiones iniciales, para poder solucionarlas. Esta es una estrategia que tiene la principal ventaja de que hay un buen control de la salud de los animales y revisas los aplomos en dos momentos críticos. Sin embargo, tiene una desventaja: es dificultoso en granjas que tienen un tamaño medio o pequeño, por el número de animales por visita y por el número elevado de visitas a lo largo del tiempo, que produce un estrés en el rebaño.
La segunda estrategia es recortar a todos los animales del rebaño dos veces al año. Con esto tenemos un buen control de los aplomos, que sería la principal ventaja. La desventaja es que en ganaderías muy grandes se te pueden escapar los animales y que tengan las pezuñas largas en algún momento. Si se selecciona este método, es muy importante que, aparte de hacer un recorte funcional, se lleve un buen control de las vacas cojas con visitas periódicas de recorte terapéutico.
Otra estrategia que se utiliza es recortar las vacas de una forma periódica, con visitas del podólogo semanal o mensualmente. Su principal ventaja es que tienes un buen control de los animales, sobre todo de los cojos, pero también es una desventaja, porque puedes focalizar el trabajo del recorte solo en las vacas cojas y olvidar un poco el recorte funcional.
¿Son eficientes los baños de pezuñas para las enfermedades podales infecciosas?
Se ha visto que el baño de pezuñas es el método más efectivo a la hora de prevenir lesiones de origen infeccioso, pero hay que tener claro que es un método de prevención y no de curación. Si lo utilizas de la manera correcta y tienes en cuenta el diseño del baño, el manejo, el número de pases y el volumen por vacas, será una herramienta indispensable a la hora del control de las lesiones podales.
Con respecto al diseño de otras instalaciones existentes en las ganaderías, como los bebederos, los cubículos, etc., ¿qué recomendaciones harías para asegurar la salud podal de nuestros animales?
En cuanto a los bebederos, es importante tener en cuenta que beber agua es un factor limitante, así que tiene que haber suficientes puntos de agua para que los animales no se acumulen y no tengan interacciones ni peleas por beber; a veces ocurre que, por ejemplo, quieren beber diez vacas al mismo tiempo y van solo las que tienen un rango social más fuerte. Al aumentar el número de bebederos en la instalación ya reducimos esas interacciones indeseadas.
Con respecto a la cornadiza, lo mismo: tiene que haber una por animal para que todos, si lo desean, puedan comer en el mismo momento, y esta tiene que estar dimensionada según el tamaño de las vacas; debería estar un poco inclinada. También favorece a la alimentación de los animales que el comedero esté más elevado que el suelo donde están pisando las vacas: comerán más rápidamente, lo cual desembocará en que estén menos tiempo de pie, que es lo que nos interesa.
Por último, los cubículos también influyen en la salud podal y pueden ser un factor de riesgo al estar directamente relacionados con el tiempo que las vacas pasan tumbadas. Si son cómodos, los ejemplares querrán estar allí acostados y pasarán menos tiempo de pie: esto reducirá el riesgo de generar presiones no deseadas sobre la pezuña y no habrá accidentes a la hora de tumbarse o de levantarse.
¿Cómo deben ser las instalaciones de la recría para favorecer su salud podal?
Siempre se ha tendido a pensar que lo que es bueno para las vacas, también lo es para la recría. No obstante, actualmente está apareciendo un tipo nuevo de lesión: las pezuñas mediales en forma de tirabuzón, cuando tradicionalmente era en las laterales. Se ha descubierto que empieza en edades muy tempranas.
Para intentar evitar este problema, se aconseja que las novillas tengan una alimentación libre en lugar de cornadizas durante el máximo tiempo posible, que los suelos no tengan mucha tracción para intentar evitar que ejerzan un exceso de presión sobre las pezuñas mediales a la hora de alimentarse y, en el caso de que haya cubículos, evitar usar arena: esta cae en los pasillos y puede estimularlas a que ejerzan más presión al tener más tracción buscando alimentarse. Es importante que las instalaciones estén bien diseñadas teniendo en cuenta el tamaño de crecimiento de cada etapa del animal para que no haya que ejercer fuerzas excesivas. Finalmente, hay que arrimar bastantes veces la comida, para que tampoco tengan que hacer ese esfuerzo excesivo sobre las pezuñas mediales para alimentarse.
¿Qué impresión te están generando estas jornadas? ¿Te parece una buena iniciativa que puede influir de manera positiva en el sector para difundir y ampliar conocimientos?
Estas jornadas me parecen una muy buena iniciativa por parte de Seragro. Es una forma de concentrar a los ganaderos y a la gente involucrada en el sector del vacuno para aprender de las cosas nuevas que van saliendo o recordar lo que todos ya sabemos. Creo que es positivo para la educación de todo el sector; además, tienen mucho éxito y veo que cada año viene más gente, lo cual resulta beneficioso.