El sector del vacuno de carne reivindica el papel esencial que juegan los rebaños en la prevención de incendios durante todo el año y, además, de forma muy económica y sostenible, ya que la alternativa a las reses requiere de gran cantidad de maquinaria pesada y el uso de combustibles fósiles contaminantes, a lo que se añade el riesgo para la integridad de miles de personas que participan en la extinción.
“No hay nada que limpie y mantenga mejor los montes que las vacas”, ha destacado el presidente de la Organización Interprofesional Agroalimentaria de la Carne de Vacuno (Provacuno), Eliseo Isla, tras poner en valor este trabajo silencioso y no suficientemente conocido ni reconocido, que desempeña el ganado los 365 días del año.
“La extinción por sí sola no resuelve el problema de los incendios; hay que invertir en prevención y apoyar a los ganaderos. Cada año conseguimos apagar miles, de forma exitosa, sin embargo, cada vez soportamos incendios forestales de mayor dimensión que calcinan áreas superiores a 500 hectáreas, que coinciden con las zonas donde se abandona la actividad agrícola y ganadera”, puntualiza Javier López, director de Provacuno. Y añade, “la ganadería bovina y sus vacas-bombero pueden ser una solución para mantener los montes limpios y libres de material inflamable. Nuestro ganado es un aliado a tener en cuenta en la prevención de incendios forestales y para intentar reducir el riesgo para las brigadas de extinción que se juegan la vida frente al fuego cada verano”.