Unión de Uniones y Agromuralla, a través de comunicados que envían por separado, consideran que las declaraciones dadas recientemente por la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) están fuera de la realidad del sector y buscan criminalizar al ganadero al mismo tiempo que ensalzan la industria. Según la Fenil, "España cuenta con la leche en origen pagada al ganadero más cara de toda la Unión Europea, a excepción de Malta y Chipre, lo que ha propiciado la entrada masiva de productos lácteos elaborados extranjeros, en particular quesos, a precios más competitivos, desplazando en los lineales y en la cesta de la compra los nacionales".
"Cinco meses de buenos precios no resuelven los abusos, presiones y bajos precios por debajo del coste de producción que han obligado a los ganaderos a asumir costes y endeudamientos que les han llevado al cierre", afirmaron desde Unión de Uniones. Así mismo, la organización acusa a la industria de ser la responsable de que, desde 2015, hayan cerrado el 35 % de las granjas de leche de vaca y cabra y el 30 % de las ganaderías de leche de oveja.
Por su parte, Agromuralla considera intolerable que la Fenil acuse a los productores de ser los culpables de la falta de rentabilidad de las empresas lecheras. La asociación de ganaderos y ganaderas también asegura que con las nuevas bajadas de precios para los próximos meses estamos yendo de nuevo hacia el desabastecimiento. "Las industrias tratan de poner a los consumidores en contra de los ganaderos que producimos la leche, acusándonos de ser los culpables del encarecimiento de la cesta de la compra, cuando la realidad es que este año nos han bajado un 20 % el precio que nos pagan por la leche", expuso el presidente de Agromuralla, José Luis Pérez.