EXTENSION DAIRY SPECIALIST

V. Cabrera: "Todo lo que se pueda hacer para estandarizar los datos a la hora de introducirlos será de gran ayuda cuando se vayan a procesar"

El profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos) Víctor Cabrera fue uno de los oradores invitados en la última edición del Congreso Anembe. En esta entrevista publicada en Vaca Pinta 40 profundiza en los temas centrales de sus charlas, orientadas hacia la gestión de los datos de la granja para facilitar la toma de decisiones a los ganaderos.

Lleva más de quince años trabajando en la Universidad de Wisconsin-Madison. ¿En qué áreas está investigando e impartiendo docencia?
Lo que hago en mi laboratorio con los estudiantes es básicamente desarrollar y proveer modelos de simulación que sirvan como herramientas para la toma de decisiones a los productores. Normalmente están computarizadas, están en línea, y los ganaderos pueden usarlas para gestionar de manera más eficiente sus negocios.

¿Qué aspectos se tienen en cuenta para desarrollar estos modelos?
Tratamos de utilizar los datos que elaboran nuestros colegas y otros laboratorios para identificar qué es lo más adecuado desde el punto de vista fisiológico y biológico y a estos aspectos sumamos la parte económica. Conjugamos todo ello en modelos de simulación, lo que permite tener una mejor perspectiva de qué pueden hacer para mejorar su gestión optimizando los datos disponibles.

Es la cuarta vez que la organización de Anembe cuenta con usted para el programa de su congreso. ¿Qué aspectos ha tratado en esta ocasión?
Siempre es un placer asistir a una reunión como esta, que ofrece tantas actividades y un contacto entre profesionales tan provechoso. Esta vez he tenido la oportunidad de ofrecer dos exposiciones. En ambas traté la integración de datos para tomar mejores decisiones en granja. 

¿De qué manera se puede mejorar la gestión en las ganaderías?
En general, el problema de muchas ganaderías (tanto en EE. UU., como en España y alrededor del mundo) es que los productores tienen demasiados datos que no están siendo correctamente utilizados porque no están conectados unos con otros. Para poner solución a esto, en Estados Unidos tengo el privilegio de estar dirigiendo el proyecto Dairy Brain, en el que lo que estamos haciendo es conectar diferentes áreas de las explotaciones. Por ejemplo, el sistema de ordeño con el sistema de alimentación, con el de genética, con el de control lechero... En resumidas cuentas, estamos creando algoritmos para unir estas áreas de manera automática y en tiempo real.

En la primera charla se centró en cómo usar este sistema para mejorar la nutrición del ganado mediante la formulación de dietas más precisas. ¿Qué factores abordó en concreto?
Como sabemos, en las ganaderías los productores proveen alimentos a grupos de animales. Sería ideal poder aportar alimentos individualmente, pero eso no es práctico. Existen algunos casos de este tipo de prácticas, pero en general alimentamos a lotes de animales. Los productores tienden a sobrealimentar para asegurarse de aportar suficientes nutrientes y eso ocurre en gran medida porque no hay oportunidad de usar toda la información disponible. 
Si pusieran los datos de la dieta con los de producción y con otros adicionales sería posible tener un sistema automático que permitiera ajustar la ración y ser más precisos. Por ejemplo, en la primera charla mostramos, con informes de hace dos años de una ganadería Wisconsin, que el productor podía tener un ingreso sobre coste de alimentación de más de 200 dólares por el simple hecho de ajustar sus dietas, esto es, usando esos valores integrados de manera sistemática. Hay una oportunidad de incrementar la precisión de la alimentación en las ganaderías a través de los datos.  


“Hay un volumen importante de valores en las granjas que están siendo inutilizados y que tienen el potencial para proveer información que ayudaría a tomar decisiones de manera mucho más eficiente"

Su segunda conferencia versó sobre la integración de los indicadores claves de rendimiento en el manejo de la granja. ¿Qué beneficios se extraen de esto?
Mi intención era mostrar el valor y también la complejidad de esta acción, lo que representa tener los datos integrados y conseguir esos cálculos en tiempo real.
Les mostré dos ejemplos sencillos con una granja de Wisconsin en la que estamos conectando información de diferentes sistemas, los cuales ponemos en una base de datos de forma automática y posteriormente en línea, desde donde el ganadero los puede chequear cuando quiera. Así, puede monitorear, por ejemplo, la eficiencia alimentaria, el ingreso sobre alimentación, y ver qué puede ajustar para mejorar. 
También es posible prevenir problemas de estrés por calor a través de predicciones climáticas o, incluso, mediante los datos que extraemos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, estimar los precios de la leche antes de que se reciba el pago.
En última instancia, el objetivo de esta presentación era demostrar que hay un volumen importante de valores en las granjas que están siendo inutilizados y que tienen el potencial para proveer información que ayudaría a tomar decisiones de manera mucho más eficiente, aspecto que será esencial para garantizar el futuro del sector lácteo. 

¿Con qué ideas principales le gustaría que se quedasen los veterinarios que asistieron a sus presentaciones?
Con nociones sencillas y prácticas. Lo primero es que sean conscientes de que todo esto funciona siempre y cuando tengamos la información estandarizada. Un gran problema surge al meter los datos: una buena parte se introduce manualmente en las granjas y sin un criterio claro (por ejemplo, que se le llame a una enfermedad con distintos nombres). En este sentido, todo lo que puedan hacer el productor y el veterinario para estandarizar los datos a la hora de introducirlos será de gran ayuda cuando se vayan a procesar, ya que lo hará mucho más sencillo y consistente.
Otro punto importante sería valorar la gran oportunidad que tendríamos (algo que al mismo tiempo sería un desafío) si los productores conectasen sus informes. Es algo que ahora mismo no es posible, pero que sí lo será en algún momento. Si veterinarios, nutrólogos y ganaderos pudiesen poner información en común, aunque no fuera en tiempo real, eso ayudaría enormemente cuando se monitoreasen factores como los índices de desempeño de las granjas, lo que contribuiría a lograr mejoras más rápido.